A todos nos han dicho alguna vez que no debemos de comprar jamón ibérico en verano, debido a que el estado de este producto empeorará a consecuencia de las altas temperaturas y la mala conservación. No obstantes, los expertos en la producción de este producto alimenticio garantizan el buen mantenimiento de este manjar si se cumplen una serie de indicaciones.

Para empezar, los maestros explican que el jamón iberico se debe de encontrar en un espacio frío y seco, evitando el frigorífico. Además, también se debe de tener en cuenta el modo en el que se corta el jamón ibérico, puesto que se debe de utilizar un cuchillo que solo se debe de usar para retirar la grasa que se encuentra en la parte externa del jamón y, una vez se ha retirado se utiliza otro cuchillo para cortar la carne roja.

También se debe de tener en cuenta la forma del corte porque dependiendo de cómo se realizan las lonchas se podrá disfrutar de un mayor sabor o menor. Así pues, es recomendable obtener unas lonchas finas y pequeñas y, si es posible que contengan siempre algo de grasa, ya que los aromas de los ácidos grasos se encuentran en ella.

Por otra parte, si quieres conservar el jamón ibérico en casa de una forma totalmente natural tienes la opción de cubrirlo con los trozos de grasa que se han cortado al principio.

Sin embargo, si se desea consumir este producto, pero al no realizar un uso constante se tiene el temor de que este se estropee, se debe de comenzar a cortar las lonchas por la parte más estrecha del jamón, es decir, con la pezuña hacia abajo. Esto se debe a que esta zona tiene menos grasa y está más curada así que será la primera parte en endurecerse.

Estas son las indicaciones que os aconsejamos desde Mil Bellotas, para que puedas disfrutar este producto junto con tu familia y amigos durante los días de verano. Esta época del año mejora su sabor y su textura si se tienen en cuenta ciertos patrones de conservación.