Si eres uno de esos afortunados que esta Navidad van a recibir regalos de empresa, y para colmo de suerte, uno de esos regalos es un jamón ibérico de bellota, no lo empieces hasta leer unos sencillos consejos que te van a permitir sacar el máximo partido a tu jamón, y conservarlo en las mejores condiciones para que no pierda ni un ápice de su exquisito sabor.

Instrumentos necesarios para nuestro jamón ibérico

En primer lugar, debemos saber qué instrumentos debemos tener en casa:

  • Jamonero. Un buen jamonero que sujete bien la pieza para que el corte sea perfecto, es fundamental.
  • Cuchillo jamonero. Hazte con un buen cuchillo específico para cortar jamón. Suelen tener filo largo, y es muy importante que esté bien afilado y solo se use para cortar jamón. Conseguiremos así que esté afilado el mayor tiempo posible.
  • Cuchillo para deshuesar. Se utiliza para limpiar el jamón de corteza y prepararlo para el corte. También se usa para acceder a las zonas más angulosas.
  • Afilador o chaira. Es un utensilio alargado para ir afilando el cuchillo jamonero haciendo así que el corte sea uniforme.

¿Cómo empezar a cortar nuestro jamón ibérico?

Una vez que tenemos todo lo necesario, es el momento de empezar a cortar nuestro jamón ibérico de bellota:

  • Empieza tu jamón con la pezuña hacia abajo. Si el jamón se va a consumir en casa, comenzando el corte de esta forma, se conservará jugoso más tiempo.
  • Con el cuchillo más corto y fuerte, elimina la corteza y ve dejando limpia la parte que más o menos sepamos que vamos a consumir en ese momento.
  • Una vez hayamos cortado nuestras primeras lonchas, es importante conservar la pieza tapando la parte del corte con la propia grasa blanca del jamón. La grasa amarilla debemos eliminarla, ya que perjudica su sabor.
  • Un jamón ibérico se debe consumir entero en menos de un mes y medio, para evitar que pierda algunas de sus propiedades.
  • Para conservarlo correctamente, aléjalo de la humedad y el sol. Eso sí, es bueno que el jamón sude. Una temperatura de unos 20 grados, es lo apropiado.

Lo bueno del jamón ibérico de bellota es que se aprovecha casi todo. Tanto es así que una vez lo hayamos dejado “en los huesos”, podemos utilizarlos para hacer un exquisito caldo (eliminando la parte de la cadera).

En cualquier caso, si ves que se acerca la Navidad y no has recibido ningún jamón o paleta ibérica de bellota, no te quedes con las ganas. Consulta nuestras ofertas especiales en primeras marcas para esta Navidad en Jamón Mil Bellotas.