Normalmente ante la decisión de comprar un jamón, nos asalta la duda de si es preferible quizás decidirnos por una paleta por el temor a que, una vez abierto, no se consuma en un periodo corto y se pueda estropear. A continuación os damos las claves para conservar un jamón o paleta en perfecto estado a pesar de que no se consuma inmediatamente.

En primer lugar, se considera que un jamón que no esté empezado, debería conservarse perfectamente durante unos dos meses y en un lugar fresco y lejos de la humedad o el sol.

Una vez que ha llegado el momento de comenzar a disfrutar de nuestro jamón o paletilla, es muy importante conservar esas primeras lonchas de grasa de los primeros cortes. Si continúas leyendo te explicamos por qué.

Para empezar, no caigas en la tentación de cortar varias raciones para así no tener que volver a cortar más tarde u otro día. Lo ideal es cortar solo aquella cantidad que vayas a consumir en el momento. Se trata de un producto exquisito que se debe consumir en el momento para que conserve todo su sabor y textura.

Ahora que ya has cortado tu ración, es el momento de utilizar esas capas de grasa que habíamos guardado para cubrir la zona abierta y que la pieza conserve una correcta hidratación, que permita disfrutar siempre de su sabor original. Eso sí, es muy importante que siempre se trate del tocino blanco, ya que la parte amarillenta puede afectar al sabor.

En cualquier caso, si prefieres ahorrarte trabajo y además disfrutar de un corte profesional, en jamonmilbellotas.com te damos la posibilidad de comprar tu jamón o paletilla ya cortado a cuchillo. De esta forma, te llegará a tu casa envasado al vacío en sobres individuales para que el aprovechamiento sea máximo y la parte que no consumas se conserve siempre con todo su sabor original.